Secar cebollas: verdades e ideas equivocadas
hover logo, scroll with mouse wheel
Agricultura cebollas papas, bajar costos del campo a la mesa
Hora oficina: 21:05
Contacto
Drying onions in different climates
LinkExchange SearchMe Qué hacemos Quiénes somos Mapa del Sítio Siguiente Página Las distintas técnicas de secado
Del campo a la mesa, mecanación en la agricultura almacenaje

Cada vez que se acerca el momento de cosechar nuestras cebollas, la gente empieza a cavilar y discutir cómo guardarlas.

¿Almacenar sí o no?

¿Qué riesgos hay? ¿Cómo secarlas: al aire, con estufas o por condensación? ¿A qué temperaturas?

Cebollas esperando la cosecha.

Introducción Adaptación de un artículo original de Evert Steenge (asesor agrónomo especializado en cebollas)

Los primeros días de almacenamiento son cruciales, sobre todo cuando durante la cosecha y la descarga en el almacén coinciden temperaturas relativamente altas (de 25º hacia arriba) con lluvias más o menos fuertes. Ambas circunstancias coinciden algunos años en los climas moderados y son frecuentes en los trópicos. Debemos pues estar preparados para afrontarlas, so pena de desperdiciar el 20% y hasta el 80% de la cosecha.

Daño de Ps. alliicola
Daño de Ps. alliicola

Cuando llueve fuerte y hace calor, crece el riesgo de infección bacteriana. Las bacterias Erwinia carotovora y Pseudomonas alliicola, presentes en el aire y en el suelo por miles de millones, son arrastradas por los salpicones de lluvia, caen sobre las hojas de las plantas y penetran en ellas, principalmente por heridas y estomas. La entrada de las bacterias sucede durante toda la vida de la planta, y las bacterias bajan de las hojas al cuello del bulbo.

Cuello podrido [« koprot » en holandés]
Cuello podrido [« koprot » en holandés]

Lo mismo sucede con las esporas del moho Botrytis aclada, el que pudre el cuello de la cebolla.

Por eso es importante cosechar los bulbos cuanto antes, calculando bien el momento, que suele ser cuando la mitad de la planta está aún verde. Muchos agricultores dejan crecer la planta después de eso, pensando en aumentar la cosecha en muchas toneladas. Es cierto que aumenta, pero no vale la pena: es mejor cosechar antes. Un experimento de varios años realizado por el instituto holandés PPO demuestra que si se dejan crecer las plantas, la cosecha de cebollas aumenta el 7,1% en peso bruto, pero al secarlas ese incremento se reduce al 1,1%.

Para que las cebollas puedan secarse es necesario rodearlas de aire seco, es decir, aire cuya humedad relativa (h.r.) sea muy baja. Olvide usted el cuento de que si se ponen a secar rápidamente, se les cierra el cuello con humedad dentro y se cuecen. Lo que determina el porcentaje de pudrición son el momento de desenterrarlas y cortarles las hojas y la velocidad del secado, porque estos dos factores reducen drásticamente el número de bacterias que entran en el bulbo y el tiempo que tienen para multiplicarse dentro de él.

Por desgracia, en la práctica lo que se suele hacer es ventilar las cebollas con aire externo, a veces calentando dicho aire unos pocos grados centígrados. Por supuesto que eso es mejor que dejar las cebollas en el campo o amontonarlas en un almacén cerrado, pero en tales circunstancias, los bulbos tardan 10, 14 o más días en secarse bien, que es cuando el cuello no rueda entre el índice y el pulgar. En esos 10 o 15 días, las bacterias y el hongo que pudren el cuello tienen tiempo de sobra para penetrar y crecer en el bulbo, estropeándolo completamente; mientras que si las cebollas se secan en 5 o 6 días, apenas les da tiempo a entrar. Además, la diferencia de temperatura entre el día y la noche (es frecuente que sea más de 4 ºC), hace que penetre rocío en el bulbo. Pero por otro lado, si cerramos las ventanas del almacén, aumenta mucho el riesgo de que el moho verde del pan, Penicillium, estropee la piel de la cebolla.

En resumen: Las cebollas húmedas bajan de calidad estrepitosamente al cabo de una semana. Conviene secarlas bien dentro de ese plazo.

¿Qué consecuencias sacamos en cuanto a la técnica de secado?

¿Qué riesgos hay? ¿Cómo secarlas: al aire, con estufas o por condensación? ¿A qué temperaturas?

En este artículo nos limitaremos a un aspecto esencial del almacenamiento: el secado. Explicaremos las diversas técnicas que existen y sus verdaderos efectos en la humedad de las cebollas, y por tanto en su calidad.

Adaptación de un artículo original de Evert Steenge (asesor agrónomo especializado en cebollas) y Huub Kasius (director general de Agrovent -- Innovation in Storage -- Innovación en almacenajes


Para bajar sus costos, del campo a la mesa, contáctanos:

Teléfono: +1 239 3002374

Skype: halkema
o mejor utilice nuestro:

formulario de contacto

Dirección: Finca ''San Isidro'', Volcán, Chiriqui, República de Panamá.